

Inspecciones realizadas
en todo el territorio argentino
Satisfacción del asegurado
en inspecciones finalizadas
Procesos internos distintos
adoptados de forma autónoma
La inspección de bienes -autos, motos, bicicletas, otros patrimoniales- es uno de los procesos más críticos del ciclo asegurador. Sin inspección confiable, las decisiones de suscripción, emisión y liquidación se basan en declaraciones que pueden ser inexactas o directamente fraudulentas.
Durante años, el proceso fue manual o directamente informal: fotos por mail, imágenes por WhatsApp y, en muchos casos, confianza a ciegas en lo que el asegurado relataba. El problema no era solo operativo, era estratégico: una aseguradora que no puede escalar sus inspecciones tampoco puede escalar una cartera sana.
Los problemas concretos eran cuatro:
El ciclo de emisión y liquidación dependía de la revisión manual de fotos y documentación caso por caso. Cuando algo llegaba incompleto, ilegible o faltante, el trámite volvía al asegurado o al productor, y el proceso volvía a empezar.
No había forma de reconstruir el origen de la información. Ni cómo, ni cuándo, ni por quién se había capturado. La evidencia llegaba como un archivo suelto, sin respaldo que permitiera auditarla después.
Escalar la cartera exigía aumentar el equipo dedicado a analizar inspecciones y reprocesar casos, sin un límite claro de eficiencia.
Sin un sistema que analizara automáticamente la información recibida, había irregularidades que se filtraban.
Rivadavia Seguros es una de las aseguradoras más reconocidas de Argentina. Con presencia en todo el territorio nacional y una cartera que incluye automotores, motos y bienes patrimoniales, la compañía opera a una escala que pocos en el mercado local igualan. Esa es también su principal exigencia operativa.
La gestión de inspecciones representaba un problema con impacto directo en tres dimensiones del negocio: la velocidad del ciclo de emisión, la calidad de la evidencia disponible para liquidar siniestros, y la capacidad de detectar irregularidades antes de que se conviertan en pérdida.
El equipo de Rivadavia necesitaba una solución que pudiera operar con su volumen sin requerir escalar el equipo en la misma proporción, y que generara evidencia real -no declaraciones- para cada decisión de suscripción o liquidación.
Autoinspector es una plataforma de evaluación de riesgos con inteligencia artificial, en la que se puede inspeccionar de manera guiada y remota un bien asegurable. El asegurado recibe un link por WhatsApp, mail o SMS, sigue instrucciones paso a paso para capturar imágenes y/o video del bien, y la plataforma genera automáticamente un reporte con evidencia estructurada: metadatos, geolocalización, registro de fecha y hora, análisis de autenticidad y alertas de inconsistencias a partir del análisis con inteligencia artificial, sin que sea necesaria intervención humana.
Rivadavia Seguros implementó Autoinspector en tres procesos centrales:
Inspección previa a la contratación. Registro del estado real del bien antes de dar cobertura, sin depender del equipo de emisión para completar información.
Documentación en el momento del evento. Evidencia visual, análisis de daños y cruce automático de la información del siniestro con su historial y la documentación aportada. Alertas instantáneas y decisiones automatizadas para liquidación ágil y control de fraude post-siniestro.
Detección automática de irregularidades: imágenes adulteradas, ya utilizadas o preexistentes, inconsistencias con la información declarada y alertas de negocio por datos que no coinciden.
Estos tres procesos centrales para el negocio derivaron en que distintas áreas de la compañía identificaran y adoptaran más de 15 casos de uso adicionales en sus operaciones cotidianas.
"No solamente afecta a la suscripción, sino que hay un montón de procesos o de departamentos de posventa que utilizan la información de la suscripción. Por eso cuando hablamos de mejorar el proceso en su conjunto desde la suscripción, para mejorar nuestro proceso y resultado técnico y -en definitiva-, para que cada dato capturado en la suscripción trabaje para nosotros desde el primer momento." - Adrián Matar.
Esta tasa de satisfacción sobre inspecciones finalizadas no es un dato de experiencia de usuario genérico. Es la evidencia de que un proceso que históricamente generaba fricción -coordinar turnos, esperar inspectores, completar formularios- puede ocurrir de forma completamente remota y sin que el asegurado lo perciba como una carga.
Lo que hace este resultado especialmente significativo es que ocurre sin intervención humana en el proceso. El asegurado ingresa al link, sigue las instrucciones y completa la inspección. Un resultado de esta magnitud confirma que el diseño del flujo es realmente sobresaliente.
El asegurado completa la inspección solo. Sin coordinación. Sin llamadas. Sin fricción. Y en más de 9 de cada 10 casos, la experiencia cumple o supera sus expectativas.
Autoinspector no reemplaza el juicio del equipo de Rivadavia. Lo potencia con mejor información.
Cada inspección digital genera:
El resultado es un equipo con capacidad para procesar más volumen, mejor respaldo de información y menor dependencia de tareas manuales. El crecimiento de la cartera deja de estar limitado por el tamaño del equipo de inspecciones.
La implementación no se sintió como un proceso técnico, sino como una transición operativa. El equipo de Autoinspector trabajó mano a mano con la aseguradora en cada etapa: ajustando validaciones a sus reglas de negocio, adaptando la integración con sus sistemas y acompañando al equipo de suscripción hasta que el flujo corrió solo. Ese recorrido tuvo un punto de inflexión claro.
"Me sorprendió todo el proceso. Ver correr las validaciones en tiempo real sobre las fotos que se iban sacando, cómo caían automáticamente tanto en el dashboard de Autoinspector como en la propuesta vinculada en nuestra página. Venir de un sistema donde una foto de WhatsApp podía perder sus datos al pasarse entre teléfonos, y ver todo eso procesado en tiempo real, fue el momento de quiebre." - Adrián Matar
Cada inspección completada a través de Autoinspector genera evidencia verificable. Cuando esa evidencia presenta anomalías -una imagen recapturada de pantalla, un vehículo distinto al declarado, una documentación que no corresponde al bien asegurado- la plataforma emite una alerta automática.
En cuatro años de operación, Rivadavia acumuló más de 40.000 alertas de negocio. Son señales que permiten al equipo de siniestros y emisión tomar decisiones informadas en lugar de basarse en declaraciones. Algunas derivarán en investigación de fraude. Otras, en endosos o corrección de inconsistencias de información. Todas representan decisiones que antes no hubieran tenido evidencia objetiva.
La distribución del uso entre emisión directa, emisión online y siniestros fue el resultado de distintas áreas de Rivadavia Seguros encontrando en la plataforma una respuesta a sus propias necesidades operativas.
La identificación de más de 15 procesos internos distintos por parte del propio equipo evidencia una adopción transversal poco común en el sector asegurador, y refleja una organización con apertura a la innovación y una visión clara de cómo aprovechar la tecnología para crecer sin fricción.
"Autoinspector no llegó con una solución empaquetada para que nosotros nos adaptáramos. Nos acompañó en el recorrido. Entendieron cómo trabajábamos, qué necesitábamos validar, qué particularidades teníamos, y recién después construyeron el flujo que hoy está embebido en nuestra suscripción. Esa escucha fue la que hizo la diferencia." - Adrián Matar
Autoinspector no reemplaza el juicio del equipo de Rivadavia. Lo potencia con mejor información.
Cada inspección digital genera:
Cada inspección queda registrada con su origen, secuencia y autor. El proceso es auditable de principio a fin, no solo el resultado final.
Fecha, hora, geolocalización y análisis de autenticidad de cada imagen, capturados en el momento y vinculados al expediente de forma inalterable.
Sobre irregularidades, faltantes e inconsistencias sin depender de revisión manual caso a caso.
Para cada decisión de suscripción o liquidación.
El resultado es un equipo con capacidad para procesar más volumen, mejor respaldo de información y menor dependencia de tareas manuales. El crecimiento de la cartera deja de estar limitado por el tamaño del equipo de inspecciones.
La implementación no se sintió como un proceso técnico, sino como una transición operativa. El equipo de Autoinspector trabajó mano a mano con la aseguradora en cada etapa: ajustando validaciones a sus reglas de negocio, adaptando la integración con sus sistemas y acompañando al equipo de suscripción hasta que el flujo corrió solo. Ese recorrido tuvo un punto de inflexión claro.
"Me sorprendió todo el proceso. Ver correr las validaciones en tiempo real sobre las fotos que se iban sacando, cómo caían automáticamente tanto en el dashboard de Autoinspector como en la propuesta vinculada en nuestra página. Venir de un sistema donde una foto de WhatsApp podía perder sus datos al pasarse entre teléfonos, y ver todo eso procesado en tiempo real, fue el momento de quiebre." - Adrián Matar